Hay formas y formas de procastinar. Hay quien se dedica a “menear” noticias, hay quien se dedica a bloggear, hay quien se dedica a mirar a las musarañas y también hay quien se dedica a grabar cortos, tan absurdos e irreales que resultan agradables. Casi todos conocemos a los de los primeros tipos, pero yo encima tuve la suerte de conocer en la gloriosa Residencia Universitaria Gomez Pardo unos del último tipo. Quedáis avisados: Si veis esto es bajo vuestra responsabilidad
Ahí va alguna de sus joyas:
La colleja
El hombre que se enamoró de la mujer invisible
Gracias Carty y Parrio
Etiquetas: RUGP
5 Abril, 2008 a las 12:52 pm
De nada