…si es que puedes, como ocurrió hace poco en Hamburgo (Alemania). El piloto consiguó aterrizar después de un intento fallido, debido al fuerte vientro cruzado que azotaba la pista (de unos 120 km/h).
Y sí, el avión toca el suelo, me parece que en ese momento a más de uno le habrán temblado las piernas, desde luego lo que podría haber terminado en catástrofe tan solo quedó en un susto; gracias al piloto, al que algunos ya consideran un héroe. Los vientos cruzados suceden cuando una ráfaga de viento sopla perpendicularmente a la trayectoria de vuelo del avión, lo que dificulta muchísimo el aterrizaje y a veces lo hace imposible.
Y para los aerotranstornados como yo, más aterrizajes (o casi) a continuación:
